Hoy es el último día como interino para Travis; cariñosamente llamado el interino2. La historia de Travis no es una típica. Tampoco, desafortunadamente, es diferente. Travis creció en la reservación de Indios Umatilla en Pendleton, Oregon. Asistió una Universidad comunitaria por un año y luego se transfirió a Eastern Oregón University. Empezará su tercer año este otoño. Es probable que tomara 5 años o más para matricularse.
El, aun que conozca la tecnología, no es muy bueno ni rápido con el teclado, es un principiante con el Excel y Power Point (herramientas esenciales para el trabajo hoy en día), y conoce muy poco acerca de la publicidad en línea. Es más, mucha de su experiencia laboral consiste de trabajos de verano en construcción. Estoy segura que muchos jóvenes conocen este mismo senario.
Travis obtuvo su aprendizaje con Consorte Media a través de su hermano quien me conoce a mí. Fue esta conexión fortuita que le consiguió a Travis su primer trabajo de oficina y su primera compañía de tecnología recién montada. La realidad es que si Travis no hubiera tenido esta conexión probablemente hubiera permanecido en trabajos de construcción por bastante tiempo. No tengo nada en contra de los trabajos de construcción, pero solo intento iluminar que se trata de la oportunidad de ser expuesto a algo.
Travis no creció expuesto a los negocios, ni tecnología, ni publicidad en línea. Sus padres no tenían un negocio ni portaban trajes de negocio; ni siquiera asistieron a la universidad. Hay muchos jóvenes como Travis en el mundo y su historia es muy similar a la mía. My mama solo llego al octavo grado y mi papa solo termino la preparatoria.
¿Dónde deja esto a gente como Travis? Retrasados.
En mi ultimo año en Stamford, tuve el honor de que Jerry Porras, el autor de Built to Last y un profesor emeritus en la escuela de negocios en Stanford, me dijera que estaba retrasada y que siempre tendría que trabajar más duro que los demás. ¿Cómo exactamente estaba yo retrasada? Podía defender mis ideas, era rápida para reaccionar, y era una amiga leal. Lo odie un poco cuando me dijo eso. ¿Pero saben qué? Tenía razón.
Estaba retrasada por que mi vida y status socio-económico me mantenían en una cubeta de opciones limitadas, no una vida mala, solo una limitada. Ni siquiera hubiera descubierto Stanford University si mi hermana Maria no hubiera traído un día una revista de Seventeen a la casa. En esta ella leyó un artículo que decía que Stanford era la mejor escuela en California. Dijo, “Tu eres buena para la escuela. ¿Por qué no te inscribes allí?”
Sin saber mejor, complete mi solicitud de estudiante y desde ese entonces he intentado de alcanzar a los demás. El ir a Stanford fue mi primera exposición a un mundo que incluía términos como banca de inversiones, empresario, y Silicon Valley. Mis compañeras de cuarto en la universidad tenían computadoras, yo tenía una máquina de escribir eléctrica. Una había viajado a África; yo nunca había salido fuera de California. Otra de mis compañeras de cuarto hospedaba su caballo en la caballeriza de la universidad. “¿Qué hace tu papa?” pensaba a menudo pero nunca pregunté.
Cuando llegue a Stanford llevaba un gran resentimiento. No me había dado cuenta que acababa de entrar a un juego nuevo y resentía el tener que jugar en el. Solo comencé querer alcanzar a los demás cuando finalmente llegue a ver – lo que otros habían aprendido desde una edad temprana: que es un mundo grande con posibilidades inmensas; algo difícil de ver cuando vives al lado de una gasolinera en La Puente o en una reservación indígena.
Me pregunto que recordará Travis de sus pocas semanas aquí en Consorte. Su estancia fue corta y definitivamente no fue suficientemente larga para transmitirle todo sobre la publicidad en línea. El tiempo que pase con el principalmente me enfoqué en cómo crear y entender los elementos de un reporte de ingresos: lo básico para construir un negocio.
Por lo menos, espero que se llevara con él un sentimiento de que hay gente en el mundo que se preocupa por su desarrollo y le desea éxito. Ese éxito requiere esfuerzo (no importa que tan talentoso sea uno y si no tienes talento genial á la Kobe Bryant – se necesita aun mas esfuerzo y trabajo). Aun que Travis tiene la capacidad, conoce más de vivir de la tierra que la mayoría y ha superado el nivel de educación de sus padres, ha entrado a un nuevo juego y está retrasado.
Pero esto no es necesariamente algo malo. Como he aprendido, puedes venir del nada y crear algo. Que, para tomar prestado el dicho de Maya Angelou, “Cuando conoces lo mejor, te mejoras.” Consorte Media es solo un vistazo a lo que existe en el mundo. No puedo esperar a ver si Travis decide jugar.

