Cuentos de una Dieta del Barrio

August 18th, 2009

Una de las primeras casas en las que recuerdo haber crecido estaba al cruzar la calle de un restaurante de donas Winchell’s con ventanilla de autoservicio. Tenias que conducir por un hoyo de estuco café para recoger tus donas. Ahora que lo pienso, este local fortuito tal vez presagio mi amor eterno por las donas tradicionales de chocolate. Mi adoración de las bebidas azucaradas sin duda fue predicha por los jarrones enormes de Kool-Aid sabor cereza que consumía hasta lucir un bigote rojo, pensando que era un tipo de labial adolescente. Si continuo a recordar, las raíces de mi obsesión por el pollo frito fueron sembradas durante las visitas frecuentes a Church’s Chicken los domingos después de la misa.

Entonces no debería ser una gran sorpresa que mi dieta sea atroz. Si me vieras, nunca lo pensarías. No tengo libras demás y soy relativamente activa así es que soy esbelta o en términos de los perfiles de todas las citas en línea: atlética.

Aunque me han dicho que atlética significa “baja y robusta,” no estoy gorda. Sin embargo, si soy lo que la revista Cosmo clasifica un cuerpo manzana. La mayoría de mi gordura se acumula en mi panza. De todos modos, como nunca noté evidencia de esto sobre mi cuerpo, nunca le preste atención. Es decir, hasta que falleció mi madre.

Mi mama falleció a causa de un embolismo pulmonar a los 63 años de edad. Después de su muerte, aprendí que mi familia tiene un historial de enfermedad cardiaca y derrame cerebral. Por dicha razón, y desganadamente, pedí una referencia a un cardiólogo. Mi cita era en la mañana y yo era décadas menor que los demás en la sala de espera. En pocas palabras: un examen de EKG rutinario resulto anormal. De buenas a primeras los médicos me apresuraban de un análisis a otro. Tres horas más tarde, mi vida había cambiado. Tenía un cardiólogo y un medico de electro fisiología, una arrhythmia, un corazón enfermo, y el colesterol alto.

Mi cardiólogo me dio seis meses para normalizar mis niveles de colesterol o me tendría que recetar Lipitor. Como ya hacia ejercicio regularmente, mi doctor sospechaba que tenía que ver con la genética y me reto a ver cuánto podía bajar mis números a través de mi dieta. Me dio unas reglas básicas: no comer carnes rojas más de dos veces por mes; deshacerme de las comidas fritas y limitar mi consumo de grasa saturada a 8gramos por día.

La mejor manera de reducir tu nivel de colesterol radicalmente es limitar el contenido de grasa saturada en tu dieta. La dieta TLC recomienda limitar tu consumo de grasa saturada a menos del 7% de tu consumo total de calorías diarias. La Asociación del Corazón Americana recomienda menos de 5% de tu consumo total de calorías diarias. Para calcular que significa esto en términos de cuanta grasa saturada puedes consumir utiliza esta calculadora .

Por cierto, la gordura que acumulas en tu abdomen te puede decir mucho sobre tu riesgo de enfermedad cardiaca. Según el Dr. Oz, deberías medir tu cintura al nivel de tu ombligo regularmente. Mujeres con cinturas más grandes de 35 pulgadas corren un riesgo alto para desarrollar enfermedades cardiacas.
Un poco después de mi cita con el cardiólogo, pase por mi tienda Whole Foods y revise el contenido de grasa saturada en todo desde queso a papas fritas. Rápidamente aprendí que una dieta orgánica o vegetariana estricta no necesariamente quiere decir baja en grasa saturada. Esto me dejo con fruta, vegetales y pescado; es mucho pedir para alguien quien considera la comida rápida como lenta.

Mi diagnostico fue hace dos años y sigue siendo una batalla diaria para escoger la comida adecuada. Regreso al doctor regularmente y he logrado bajar mi colesterol solo para verlo subir de nuevo cuando relajo mi dieta. No es fácil. Mis amigos me ofrecen comida sin saber la lucha que es negarla. Hay días cuando lo que más quiero es gritar quiero algo grasoso pero aguanto, y hay días cuando decido no cuidarme y me como bolsas enteras de Hershey’s Kisses con almendras.

Por el momento trato de mantener un equilibrio. Todavía clavo mis dientes en el pellejo de un pollo rostizado pero por lo menos ya no es pollo frito. Y esta manzana por fin está comiendo más de ellas.

You might also like :

20 cosas que he aprendido
Bronceada
La Lección
Un Cuento de Red de Anuncios
Freelance PHP Developer | Freelance PHP Programmer | Freelance Web Developer
  • Print
  • Digg
  • del.icio.us
  • Facebook
  • Mixx
  • Google Bookmarks
  • Technorati
  • Twitter

No Comments »

Leave a Reply

Click here to cancel reply.

En español

  • 20 cosas que he aprendido
  • Bronceada
  • La Lección
  • Un Cuento de Red de Anuncios
  • Amor
  • Más en español >>

RSS
Article Index
 

Recent Posts

  • No Small Things
  • Books in 5 Quotes: Robert B. Cialdini
  • The Wisdom in Socks

Recent Comments

  • Alicia: Thanks Mat! I hope your 2012 is a good one.
  • Mat: I found your blog by accident. I was looking for a book an creating iPhone Apps and your...
  • Tara Couto: Great post. I am a regular visitor of your blog and appreciate you taking the time to...
I am an entrepreneur, an avid athlete, cupcake connoisseur, and writer. You can find here my musings and my attempts to figure out life. I am also the creator of the iPhone app gottaFeeling. For the inclined, I have a professional bio...more >
© 2012 aliciamorga.com. All rights reserved.